Megaproyecto renovaría la calle 85

Foto tomada de internet

Foto tomada de internet. En esta zona se construiría el proyecto Proscenio.

Nota escrita para El Tiempo, con la editora de El Tiempo Zona, María Teresa Santos en junio de 2009.

Si en tres meses se aprueba el plan parcial de renovación urbana, cinco manzanas serán objeto de nuevos desarrollos. Hay malestar entre vecinos, por falta de claridad. Planeación Disitrital asegura que no se va a propiciar la expulsión de la población.

Planeación Distrital está a punto de dar vía libre para que una de las zonas exclusivas de Bogotá –calle 85 a 87, entre carreras 15 y 13– haga parte de los planes parciales de renovación urbana. Si eso sucede, el sector cambiará de cara radicalmente.

Se trata de cinco manzanas en las que hoy funciona de todo: vivienda, locales comerciales, gimnasios, etc.; pero también de un sector que en los últimos años ha estado en la mira de vecinos y autoridades por la presencia de actividades non sanctas, como venta de droga, prostitución y burdeles, entre otros.

La principal promotora del plan –más conocido como Proscenio–, es María Isabel Murillo, ‘Misi’, empresaria artística que además lidera la construcción de un centro cultural que llevaría el mismo nombre y se edificaría en una de las manzanas.

“Lo que se propone es recuperar una zona que está deteriorada –aseguró ‘Misi’–. De sacar adelante la primera etapa, que es la aprobación de la norma, la cara del sector cambiaría y la ciudad podría contar con un centro cultural que no tiene precedentes en Latinoamérica”.

El proyecto tiene origen en la Ley de Desarrollo Territorial 388 de 1997, que establece diferentes áreas de renovación urbana para Bogotá. Además de un centro cultural equipado con teatro, escenario al aire libre, parqueaderos y salones para actividades artísticas, se contempla que en la primera manzana existan edificios de entre 12 y 18 pisos para hoteles, vivienda o comercio, pero eso dependerá de la norma.

Actualmente, sólo se permiten edificaciones de máximo cuatro pisos. La posibilidad de tener mayor altura, espacios públicos de mejor calidad y comercio regulado son, para los promotores, los argumentos para afirmar que el sector se reactivará y la ciudad va a ganar.

Una vez que se expida el decreto que le da vida al plan –en unos tres meses, según Planeación–, vendrá la etapa de gestión, en la que podrán participar inversionistas privados y los mismos dueños actuales de los predios, si así lo desean.

Con el 51 por ciento de los propietarios a favor de determinado desarrollo para la manzana, se podrán iniciar las obras, que estarán acompañadas en todo momento por Planeación y Renovación Urbana.

Para ello, es necesario socializar al máximo el plan, darlo a conocer, y es aquí donde al parecer las cosas no han funcionado, a juzgar por las críticas de algunos vecinos que hablan de poca claridad sobre el futuro de sus predios y de mucha incertidumbre.

“Muy bueno el plan de renovación, pero imagínese que un día lleguen a su casa, su patrimonio, el lugar en el que ha vivido por años o en donde usted tiene su negocio y le salen con el cuento de que quieren su propiedad porque van a construir un centro cultural”, dijo uno de los propietarios.

Esta es una de las preocupaciones que tienen más de 40 propietarios con los que EL TIEMPO ZONA dialogó. “No estoy a favor ni en contra del plan de renovación Proscenio, sino en contra de la forma en que lo han socializado”, dijo, por su parte, Andrés González, de la manzana tres.

Vecinos piden buen trato

Jorge Infante, un comerciante del sector, tiene arrendado su local a una compraventa y veinte años atrás tuvo un delikatessen en la carrera 15 con 86A. Dijo que la forma como han operado los promotores de Proscenio es contradictoria: “La base de los negocios está en la confianza y nos hemos sentido tratados a las patadas”.

Otros vecinos han detectado demoliciones internas en las casas que propiciarían la tugurización. “Esa es una forma muy sutil de aburrirnos y sacarnos de allá”, comentó otra de las afectadas. Algunos vecinos de las manzanas uno y tres ya interpusieron un derecho de petición en Planeación para que se socialice el proyecto.

María Isabel Murillo asegura que jamás ha existido presión para que los dueños de vivienda o locales vendan y anuncia que no habrá más demoliciones. Eso sí, invita a los propietarios a que se pongan en contacto con ella para corregir la falta de información.

“Todos saben cuál es mi nombre y cuál es mi teléfono. Los he tenido en mi oficina y han hablado conmigo”.

Sobre la expropiación, Planeación fue clara: “No estamos promoviéndola. Tenemos el compromiso de no expulsar poblaciones injustificadamente y de permitirles participar equitativamente”, dice Leonardo García, director de Patrimonio y Renovación Urbana de esa entidad.

Para él, los encuentros con los propietarios se han dado. “Ha habido más de tres reuniones informales, además de la citación de mayo, que se realizó de acuerdo con lo que ordena la ley”, aclara.

Néstor Ramírez, gerente de Renovación Urbana, reconoce que los procesos de socialización son complejos. “Es normal: lo importante es que, una vez que haya acuerdo, gane la ciudad”.

‘Misi’ les da la cara a vecinos

¿A qué se debe la sensación de desinformación?

Estamos en la primera etapa, la de aprobación de una norma. Esto lo único que les significa a los propietarios es que este sector podría valer más y se podría desarrollar en beneficio de la ciudad. Esto si se aprueba la norma, es decir, el plan de renovación. Cuando se pase a la segunda fase viene una propuesta de negocio como tal. La gente piensa que no hay información suficiente porque no hemos entrado a negociar: eso se dará en la segunda etapa.

¿De aprobarse la primera fase, cuáles son los beneficios para los propietarios, ?

De cuatro pisos se pasará a 18. Habrá un desarrollo manzana a manzana y mejor espacio público. El hecho de que haya un cambio en el uso de la tierra valoriza. Pero si el 51 por ciento de los dueños de los predios de una manzana no están de acuerdo con la iniciativa, esto se va a quedar quieto. Aprender a pensar como ciudad es una necesidad. La renovación urbana es necesaria.

¿Qué pasará en la segunda fase?

El propietario se va por lo seguro, sin arriesgar, y vende por el valor comercial –a nadie se le va a pagar por debajo del valor comercial del predio– o toma el riesgo de invertir y, como en cualquier negocio, pierde o gana. En la medida en que yo invierta más, puedo ganar más o también perder más.

¿Están presionando a través de la compra de predios?

Absolutamente, no. Hemos comprado unos veinte predios y se ha hecho un negocio absolutamente  normal. El que quiere vender, pues vende. Hay total transparencia.

Los planes parciales permiten transformar zonas deterioradas

En las palabras del director de PatrimonioyRenovación Urbana de Planeación Distrital, Leonardo García, los planes parciales de renovación urbana son un instrumento para transformar zonas deterioradas y desarrollar el suelo, pero no predioa predio: “Se coge una pieza urbana grande y se empieza a crear planes pequeños, que sean más fáciles de gestionary de desarrollar”, explica.

Estos planes pueden ser propuestos por personas o entidades privadas y funcionan con el sistema de cargas y beneficios. “Planeación le da usos más comerciales y mayor altura, pero, a cambio, usted tiene que dar espacio público. Es una manera de devolverle a la ciudad lo que ella nos está dando”. En el norte de Bogotá se han formulado varios planes parciales.

 

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